Baño de espejos, Casa Decor Madrid 2007

Un proyecto para ampliar la calma y elevar lo cotidiano
Hay proyectos que, con el paso del tiempo, no se quedan solo en el recuerdo: vuelven con fuerza porque su idea sigue siendo plenamente actual. En Casa Decor Madrid 2007 presentamos Baño de espejos, un baño principal concebido con un objetivo muy claro: crear una atmósfera amplia, serena y sofisticada.
El objetivo: amplitud, serenidad y sofisticación
El punto de partida del proyecto fue intencional y coherente en cada decisión:
- Amplitud: lograda mediante un juego de espejos diseñado para multiplicar la percepción del espacio y potenciar la luz.
- Serenidad: construida a partir del colorido y las texturas, buscando equilibrio visual y sensación de calma.
- Sofisticación: reforzada con la grifería de Ramon Soler, que aportaba precisión, calidad y un brillo elegante, sin estridencias.
El resultado perseguía ser un baño con vocación de permanencia: una propuesta atemporal y vivible, pensada para disfrutarse.
El espejo como herramienta arquitectónica
En este proyecto, el espejo no se planteó como un recurso decorativo, sino como una herramienta espacial. Su presencia permitió ampliar el baño sin modificar su estructura, generando profundidad, reflejos y una sensación envolvente que cambiaba según el punto de vista.
La composición de espejos dialogaba con el resto de elementos y convertía la luz en parte del diseño. El espacio se abría, respiraba y ganaba presencia.
Una tendencia basada en el equilibrio
La línea conceptual se apoyó en una idea que sigue siendo clave en interiorismo: equilibrio en un espacio atemporal. Un balance entre lo clásico y lo contemporáneo, entre lo luminoso y lo cálido, y entre lo funcional y lo sensorial.
Color y materia: claros, dorados y platas matizados
La paleta cromática se articuló en tonos claros, enriquecidos con dorados y platas matizados, tratados para aportar sofisticación sin frialdad. Las texturas completaban esa sensación de serenidad y confort, sumando profundidad visual y refinamiento.
La grifería como pieza protagonista: Ramon Soler
La elección de Ramon Soler fue fundamental para rematar la atmósfera. En un baño principal, la grifería es una “joya funcional”: se usa a diario, debe ser impecable técnicamente y, al mismo tiempo, aportar carácter. En Baño de espejos, esa presencia sofisticada contribuía a elevar el conjunto y a reforzar su coherencia estética.
Iluminación: focos puntuales y lámparas clásicas
La iluminación se resolvió combinando:
- Focos puntuales, para dirigir la luz y acentuar zonas clave.
- Lámparas clásicas, que aportaban calidez y un gesto decorativo equilibrado.
Para completar el control de la atmósfera, se incorporaron interruptores y reguladores de luz Fontini, un detalle que marca la diferencia cuando el objetivo es crear un espacio sereno y adaptable a distintos momentos del día.
Lo que sigue vigente hoy
Baño de espejos continúa siendo un buen ejemplo de cómo un concepto bien construido se mantiene en el tiempo. Amplitud, calma y sofisticación pueden lograrse con decisiones precisas: materiales, reflejos, luz y elementos técnicos con valor real.
En 2007, esta propuesta ya apostaba por una idea sólida: un baño principal que no busca el impacto por exceso, sino por coherencia, equilibrio y calidad.



