Hace un año vivíamos intensamente nuestro espacio en Casa Decor: ideas, materiales, luz, emoción… y muchísimo trabajo detrás de cada detalle. Fueron semanas de ritmo frenético y de decisiones constantes, pero también de orgullo compartido al ver cómo un concepto cobraba vida y se convertía en una experiencia real para quienes lo recorrían.
Hoy lo recordamos con la misma ilusión con la que empezamos a imaginar nuestro espacio de 2026. Porque cada edición deja huella: aprendizajes que se quedan, sensaciones que vuelven, conversaciones que inspiran y una energía creativa que nos acompaña durante todo el año. Volver mentalmente a ese espacio es también reencontrarnos con el origen de lo que hacemos: diseñar desde la emoción, cuidar lo esencial y dar forma a ideas que conecten con las personas.
Ese recuerdo es, además, el primer paso para prepararnos para lo que viene. Nuevas referencias, nuevos retos, nuevas colaboraciones y una nueva manera de contar nuestra visión del diseño: más madura, más consciente y, a la vez, igual de apasionada. Ya estamos trabajando en los primeros bocetos, afinando conceptos y sumando ilusión a cada decisión, como si fuera la primera vez.
Seguimos creando, seguimos soñando y ya estamos en marcha para el próximo Casa Decor.