Una noche inolvidable en los Premios AD 2025

El pasado viernes 21 de noviembre tuve el privilegio de asistir, como CEO de Barasona Diseño y Comunicación, a una de esas citas que recuerdan por qué amamos este sector: los Premios AD 2025, celebrados en la Casa de la Arquitectura de Madrid. Un escenario incomparable para una noche en la que la arquitectura, el diseño, el interiorismo y el arte hablaron un mismo idioma: el de la excelencia.
Desde el primer momento se respiraba algo especial. En el hall, en los pasillos, en cada rincón, se cruzaban miradas y conversaciones entre arquitectos, interioristas, diseñadores, editores, galeristas, artistas, actores y amantes del diseño. Era emocionante ver cómo generaciones distintas compartían el mismo entusiasmo por los proyectos que están dando forma al presente –y al futuro– de nuestros espacios.

Uno de los momentos más impactantes de la noche fue sentir tan cerca a figuras que han marcado y siguen marcando la historia de la arquitectura contemporánea. Ver al grandísimo Norman Foster en la sala, escuchar hablar a Kengo Kuma —Premio AD 2025 al Arquitecto del Año— o a Sabine Marcelis —Premio AD 2025 a la Diseñadora del Año— fue un verdadero lujo. No solo por sus trayectorias, sino por la naturalidad con la que se mezclaban con el resto de invitados, demostrando que la verdadera grandeza suele ir acompañada de humildad y cercanía.
La gala fue un recorrido por proyectos que, cada uno a su manera, reinterpretan el espacio, la materia y la luz. Desde el trabajo de Hugo Toro, Interiorista del Año, hasta el universo de Elsa Urquijo y el reconocimiento a la labor del Museo del Prado en la divulgación cultural, el palmarés de esta edición reflejaba un equilibrio muy inspirador entre rigor, sensibilidad y visión de futuro.
Como profesional de la comunicación especializada en interiorismo, arquitectura y diseño, vivir esta noche en primera persona fue también una reflexión sobre el poder que tiene la difusión para acompañar a los creadores. Detrás de cada premio hay muchas horas de trabajo, investigación, maquetas, bocetos, pruebas, fracasos y pequeñas victorias. Y también hay medios, equipos editoriales y profesionales de la comunicación que ayudan a que esos proyectos lleguen al público, se entiendan y se valoren.

Desde Barasona Diseño y Comunicación trabajamos precisamente en ese puente: conectar marcas, diseñadores, arquitectos, interioristas y firmas de producto con los medios y con las personas. Por eso, encontrarme rodeada de tantos referentes a los que admiramos, y ver cómo AD reúne año tras año a lo mejor del talento creativo, fue también una confirmación de que vamos por el buen camino: el de apostar por el diseño honesto, por los materiales bien pensados, por los espacios que emocionan y mejoran la vida de las personas.
La Casa de la Arquitectura fue el marco perfecto: una sede que no solo acoge la gala, sino que refuerza el mensaje de la noche. Entre maquetas, planos y exposiciones, los premios se convierten en algo más que una ceremonia; son una celebración de la cultura del proyecto, de la importancia de cuidar el entorno construido y de seguir innovando sin perder el respeto por la historia.
Me fui de los Premios AD 2025 con el corazón lleno de inspiración, muchas ideas nuevas y la sensación de haber compartido una noche histórica con algunos de los nombres que están escribiendo el futuro del diseño. Como siempre, seguiré llevando ese espíritu a cada proyecto que desarrollamos desde Barasona Diseño y Comunicación, con la misma ilusión con la que viví esta velada: convencida de que el buen diseño comunica, emociona y deja huella.



